
Una asfixiante ola de cortes de energía eléctrica ha puesto en jaque al sector productivo del país, provocando ya el cierre de 3,000 micro y pequeñas empresas y la pérdida de 30,000 puestos de trabajo, según denunció el presidente de Gremipe, Victorino Carranza.
El dirigente empresarial enfatizó que el problema ha rebasado los racionamientos programados para convertirse en apagones continuos que, junto al incremento de la tarifa eléctrica, aniquilan la competitividad. Carranza lanzó una alarmante advertencia: de mantenerse esta tendencia, para el mes de diciembre se podrían clausurar unas 30,000 empresas, lo que representaría la quiebra de cinco mil unidades productivas cada mes.
Ante este devastador panorama, el sector de la micro y pequeña empresa hizo un llamado enérgico a las autoridades del Gobierno para entablar un diálogo inmediato y buscar alternativas conjuntas que frenen el impacto de la crisis.
El líder de Gremipe urgió el diseño de estrategias de rescate que incluyan un verdadero acceso al financiamiento, advirtiendo que la falta de empleo es la mayor deuda social de Honduras. De no tomarse medidas urgentes, el dirigente sentenció que el país corre el riesgo de perder hasta 50,000 empleos mensuales de aquí al cierre del año, una realidad que calificó como devastadora pero innegable.