
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, confirmó la instalación masiva de nuevos medidores de energía eléctrica como parte de un plan nacional orientado a reducir las pérdidas económicas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y mejorar el control del consumo energético en el país.
El mandatario aseguró que la crisis financiera de la estatal sigue siendo uno de los principales desafíos económicos de Honduras.
Asfura explicó que actualmente operan 38 cuadrillas en distintas regiones instalando medidores, aunque adelantó que el Gobierno proyecta ampliar el programa hasta alcanzar entre 400 y 450 equipos de trabajo.
Según indicó, la medida permitirá identificar sectores con mayores pérdidas de energía, conexiones ilegales y fallas técnicas que afectan las finanzas de la ENEE. “Queremos saber exactamente dónde están nuestras pérdidas”, expresó.
El gobernante también descartó que los nuevos medidores impliquen cobros retroactivos para los abonados y aclaró que el registro del consumo iniciará desde el momento de la instalación.