
Ante el preocupante aumento de muertes violentas de mujeres en Honduras, donde ya se contabilizan 76 casos en lo que va de 2026, el Congreso Nacional recibió una iniciativa que busca reformar el Código Penal para imponer castigos más severos por el delito de femicidio.
La propuesta contempla elevar la condena mínima de 30 a 40 años de prisión, además de incorporar la figura de prisión perpetua revisable en situaciones consideradas agravantes, entre ellas asesinatos cometidos con extrema crueldad, precedidos por abuso sexual o ejecutados frente a los hijos de la víctima.
La diputada del Partido Liberal Saraí Espinal, presentó este jueves en el Congreso Nacional una moción orientada a reformar el artículo 208 del Código Penal, con el propósito de endurecer de manera significativa las sanciones aplicables al delito de feminicidio.
La diputada también planteó que los condenados por feminicidio no puedan acceder a beneficios penitenciarios como la libertad condicional, subrayando la necesidad de una respuesta penal más estricta frente a estos delitos.