
Las dificultades que enfrenta el país para generar empleos, estables y formales, se ven reflejadas en que actualmente al menos el 40 por ciento de la población se encuentra en condición de subempleo.
Las ciudades de Tegucigalpa y San Pedro Sula concentran la mayor masa de trabajadores que hay en el país y más del 40 por ciento de los ocupados están subempleados.
El viceministro de la Secretaría del Trabajo, Daniel Discua, declaró que el Gobierno de Honduras enfrenta el reto de capacitar y reconvertir a la fuerza laboral ante la proyección mundial de que un 20 por ciento de los puestos de trabajo serán sustituidos por máquinas.
En tanto la concentración más alta está en el subempleo, que son más de 1.6 millones de hondureños que obtienen ingresos muy por debajo de un salario mínimo.
Un estudio del Banco Mundial denominado “Mejores empleos en Honduras” indica que “una mayoría (80 por ciento) trabaja en el sector informal, sin protección y por bajos salarios”.
“Si bien Honduras ha experimentado un crecimiento económico significativo durante la última década que facilitó la creación de empleos, los beneficios de este crecimiento no llegan a la mayoría de la población”, agregó.