
Honduras enfrenta una de sus crisis energéticas más severas de los últimos años. El gerente del Centro Nacional de Despacho (CND), José René Barrientos, confirmó que el pasado martes se registró una demanda histórica de 2,133 megavatios (MW), dejando al país a solo 70 MW de un déficit total. Esta presión, impulsada por las olas de calor, está obligando al sistema a depender de plantas térmicas a base de diésel, cuyo costo operativo es «letal» para las finanzas nacionales.
Los puntos críticos de la crisis:
- Energía «impagable»: El sindicato de la ENEE denunció que el kilovatio hora producido con diésel supera los 42 centavos de dólar, un costo que, según expertos como Samuel Rodríguez, provocará un aumento de más del 20% en la tarifa para el trimestre julio-septiembre.
- Logística y Combustible: Barrientos advirtió problemas en el flujo de combustible hacia las plantas del sur y una logística complicada por la falta de liquidez. Esto explica por qué la ENEE redujo el plazo de pago de facturas de 28 a 15 días.
- Sistema a media máquina: El complejo Cañaveral-Río Lindo opera solo al 50% por mantenimiento, mientras que «El Cajón» está casi a su máxima capacidad (generando 310 de 315 MW posibles).
- Pérdidas y Deuda: Subestaciones en el Valle de Sula reportan pérdidas de hasta el 66%, mientras la deuda del Gobierno con generadores privados ya supera los L17,385 millones.
Exigen calendario de racionamientos Ante los cortes intempestivos que ya afectan a las Mipymes, el sector industrial (ANDI) y expertos exigen que la ENEE publique un calendario oficial de «despejes», similar al de 2024, para evitar daños en equipos y pérdidas económicas. El horario crítico identificado es de 3:00 p.m. a 10:00 p.m., momento en que se solicita a la población un ahorro voluntario extremo para evitar el colapso del sistema.