
Un antiguo refrán español dice que «el pez muere por la boca», un dicho que advierte sobre las consecuencias negativas de hablar de más, ser imprudentes al hacer comentarios inoportunos. El pez muere por la boca, indica que la indiscreción, al igual que el anzuelo para el pez, provoca la propia caída. Esta advertencia invita a la prudencia y a pensar antes de hablar para evitar problemas por hablar más de la cuenta. Esto es lo que le ha sucedido a Mel Zelaya, que ha quedado evidenciado por los testigos que empezaron a comparecer en el juicio politico contra Marlon Ochoa. Uno de los testigos mostró documentos fílmicos, donde Mel Zelaya aparece admitiendo la implementación del fraude electoral, arrastrando al consejero Marlon Ochoa, en una transmisión abierta de una comparecencia transmitida en forma directa por varios medios televisivos.
Con la aparición de los avances tecnológicos, la nube y los discos duros, nada de lo que se diga en público puede ser desmentido. Todo lo que se dice queda registrado y en cualquier momento puede ser descargado y usado como elemento probatorio en cualquier circunstancia. Mel Zelaya se jactó que si Rixi no ganaba la elección, quedaba la declaratoria, que no sería posible sin la presencia de Marlon Ochoa. Esta confesión de Mel Zelaya fue mostrada hoy en la etapa de comparecencia de testigos en el juicio politico contra Marlon Ochoa y Mario Morazán. Mel Zelaya advirtió en aquel momento que el PLR impediría la declaratoria de las elecciones, para que, de esta manera, el presidente usurpador del Congreso, Luis Redondo, procediera a extender el período presidencial de Xiomara Castro, conforme a la Constitución.
La declaración de Mel Zelaya fue en los momentos en que no se sabía cuál de los candidatos de oposición obtendría la ventaja, al producirse un resultado con una diferencia muy estrecha, pero, con la candidata oficialista Rixi Moncada vapuleada por todos lados. En aquel momento, Mel Zelaya y su partido PLR, dependían que el CNE no pudiera hacer la declaratoria del resultado de las elecciones para, de esa manera, lograr la continuidad de Xiomara Castro al frente del gobierno por dos años más. En forma previsoria, Mel Zelaya se había apresurado a reformar el gabinete de gobierno de Xiomara Castro, incorporando a Rixi Moncada y a Roosevelt Hernández. Todo indicaba que Mel Zelaya lo tenía bien calculado para lograr su festinado propósito: dependían que Marlon Ochoa no compareciera a integrar el pleno del CNE para evitar así la declaratoria de las elecciones, algo que Marlon Ochoa admitió de la manera más temeraria, al afirmar en una llamada telefónica al propio Mel Zelaya, hecha pública, que ni a punta de pistola asistiría a integrar el pleno para hacer la declaratoria.
Con esa afirmación, Marlon Ochoa queda incriminado como el punta de lanza del PLR, responsable de boicotear el resultado de las elecciones. Marlon Ochoa se desnudó con esta revelación, no tiene salida, igual que Mel Zelaya, como responsables de boicotear el proceso electoral. El Ministerio Público deberá actuar de oficio contra Mel Zelaya, que hasta ahora escapaba del escenario por maquinar todo tras bambalinas. La filmación hecha y publicada por TSI, un medio serio del país, deja a Mel Zelaya en la mira del Ministerio Público; su declaración de encargar a Marlon Ochoa que se abstuviera de integrar el pleno del CNE para que este organismo no pudiera hacer la declaratoria, lo incrimina directamente como el autor intelectual del boicot al evento clave del proceso electoral, que es la declaratoria del resultado, que corresponde al CNE.
Y el hecho de que Marlon Ochoa, como servidor perruno de Mel Zelaya, afirmara que ni a punta de pistola lo harían comparecer a integrar el pleno del CNE para hacer la declaratoria de las elecciones, lo delata como violador directo de la Constitución, puesto que al haber jurado al aceptar el cargo como consejero del CNE su deber era cumplir con su obligación de integrar el pleno, una vez convocado por la presidencia del CNE. Marlon Ochoa, igual que el pez, muere por su bocaza al hablar demasiado, todo por quedar bien con el líder del PLR, Mel Zelaya.
El Ministerio Público deberá librar requerimiento fiscal contra Marlon Ochoa para acusarlo en los tribunales por la vía penal, por su confesa intención de obstruir el proceso electoral de los hondureños el pasado 30 de noviembre, por lo cual le espera una condena de varios años de cárcel. Pero, la filmación de TSI amplió la inculpación, abarca a Mel Zelaya, como cómplice instigador por excitar a Marlon Ochoa a que se abstuviera de integrar el pleno del CNE que debía hacer la declaratoria de las elecciones el pasado 24 de diciembre. Nada de esto se puede negar, desde que existe la nube y los discos duros, todo lo que se dice en público queda registrado. Mel Zelaya lo dijo con claridad absoluta: «todo está en manos de Marlon Ochoa, quedamos en las manos de Marlon… y este no se anduvo con chiquitas: ni a punta de pistola me harán integrar ese pleno». El testimonio del testigo que mostro la filmación de Mel y Marlon, le facilito el trabajo al nuevo fiscal general para que proceda por la vía penal contra Mel y Marlon. Lo dicho, el pez muere por la boca. Por bocones, a Mel Zelaya y a Marlon Ochoa les espera la cárcel.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 14 de abril de 2026.