
La Secretaría de Seguridad informó que la comisión interventora de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO) concluyó una evaluación técnica, administrativa y operativa que derivó en el cierre definitivo de la institución y en el traslado de sus funciones a la Dirección Policial de Investigaciones (DPI).
La comisión investigadora detectó una serie de presuntas anomalías relacionadas con la planificación, autorización y desarrollo de la operación en la que perdieron la vida varios miembros de las fuerzas de seguridad.
Según las conclusiones preliminares del informe, se habrían incumplido procedimientos institucionales establecidos para el registro, supervisión y control de este tipo de misiones. Asimismo, se señala la posible existencia de omisiones en el manejo de información clave sobre los objetivos y alcances de la operación.
El documento también advierte sobre indicios de negligencia administrativa y posibles acciones orientadas a ocultar detalles relacionados con la naturaleza de la misión, aspectos que ahora forman parte de las investigaciones para determinar las responsabilidades correspondientes.
Asimismo, se cuestiona que no se habrían evaluado adecuadamente los riesgos operativos ni adoptado las medidas de seguridad necesarias antes de desarrollar la intervención.