LA CONSTITUCIÓN ES EL NORTE DE NUESTRA NACIÓN

En el traspaso de mando de las Fuerzas Armadas de Honduras, el nuevo comandante del Estado Mayor Conjunto ha reiterado que lo fundamental para nuestro país es el respeto a la Constitución de la República. Lo ha expresado en forma diáfana y contundente, con una sentencia que no deja dudas: «¿dónde está el norte de nuestra nación, Honduras?… está en la Constitución de la República». Pocas veces un jefe de las FFAA reitera con tanta firmeza un apego a la carta magna como lo ha venido haciendo el Gral. Roosevelt Hernández, quien este miércoles 27 de diciembre ha recibido el bastón de mando para presidir el comando del Estado Mayor Conjunto, que constituye la Jefatura de las FFAA.

Escuchar del nuevo jefe militar su apego a la Constitución, nos devuelve la tranquilidad, porque en su discurso y declaraciones a la prensa hondureña, el Gral. Roosevelt Hernández demuestra que conoce al dedillo el precepto constitucional, en el que se enmarca el origen de las FFAA de Honduras como institución nacional de carácter permanente, esencialmente profesional, apolítica, obediente y no deliberante, instituida para defender la integridad territorial y la soberanía de la República, mantener la paz, el imperio de la Constitución, los principios del libre sufragio y la alternancia en el ejercicio de la Presidencia de la República.

Para los que nos hemos desarrollado profesionalmente y como personas, bajo el gran techo de la Constitución que data desde 1982, sentimos un gran afecto y respeto por ella, porque desde que fue emitida en aquel año no muy lejano, hemos tenido claridad absoluta del valor que tiene vivir en Democracia, la única manera de conseguir ganar el futuro en un régimen de libertades, como es un régimen constitucional. Mantener el imperio de la Constitución, una obligación de las FFAA, como decía el gran tribuno romano Cicerón, significa que somos siervos de la ley para poder ser hombres libres, pues la Democracia no se basa en referéndum, ni en plebiscitos ni otras consultas inventadas por políticos trasnochados, sino sencillamente en respetar la norma constitucional.

La Constitución de la República que data de 1982, ha sido trastocada y manoseada, pero su estructura fundamental está firme como el Peñón de Gibraltar, manteniéndose tanto en legitimidad como en legalidad, como dijera el eminente jurista español Torcuato Fernández-Miranda, nuestra Constitución es «la ley a la ley a través de la ley», una fórmula que ha sido capaz de enfrentar cualquier dictadura y hasta un tropel de usurpadores que atreviéndose a presidir el parlamento de manera ilegal, al final la Constitución les tendrá su merecido a todos, por haber pretendido burlarse de la ley.

Es tan poderosa nuestra Constitución del 82, que aun los que no entienden lo que es y suponen una Democracia, aunque se llenen la boca hablando de ella y siendo los mayores promotores de una oclocracia, el gobierno de la muchedumbre, al final se dan cuenta de que fuera de la Constitución no nos representan, porque como muy bien lo dijo el Rey de España, Don Felipe VI, todo lo que está fuera de la Constitución no es Democracia. Y esto es lo fundamental del discurso del nuevo jefe de las FFAA, Gral. Roosevelt Hernández, cuando ha ratificado que «la Constitución es el norte de nuestra nación», no sin antes preguntarse y responderse: «¿dónde está nuestro norte institucional? Está en nuestras leyes y reglamentos militares». Para rematar con firmeza cívica de la misma forma: ¿Dónde está el norte de nuestra nación, Honduras? Está en la Constitución de la República.

Hoy, Honduras está atrapada en una maraña tejida por politiqueros, en que la palabra de moda es «consenso», que para ellos no significa compromisos y acuerdos necesarios en función del país, sino repartición del poder en una pugna vulgar para mantenerse vigentes con una cuota que les permita tener acceso al Presupuesto General de la República, caso contrario, de no lograrlo, se consideran humillados. Como bien lo dijo cierta vez el recordado Eliseo Pérez Cadalso, en Honduras hay familias de abolengo político que cuando les nace un miembro de la familia, antes que en el Registro Civil, primero lo inscriben en el Presupuesto Nacional.

Mientras tanto, el mejor escenario para los politiqueros es sumir a Honduras en un conflicto abierto e ingobernable, en un ámbito de inseguridad jurídica. Esto solo se combate con la alternancia en el ejercicio de la Presidencia, mediante el sufragio libre de los ciudadanos. Garantizar el clima de respeto a la Constitución para que los hondureños elijamos nuevas autoridades de gobierno en el 2025, es una promesa del Gral. Roosevelt Hernández, que los hondureños debemos tomar muy en cuenta.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 27 de diciembre de 2023.