
Una profunda consternación sacudió a la comunidad de El Higio, ubicada en el municipio de Teupasenti, departamento de El Paraíso, tras registrarse un sangriento crimen al interior de una vivienda.
Un ciudadano de la tercera edad, identificado como Quintín Villalta Midence, fue asesinado de manera violenta, señalándose como principal sospechoso de este parricidio a su propio hijo, un joven de apenas 20 años.

De acuerdo con los reportes preliminares de las autoridades policiales y los testimonios de los vecinos, los fatales hechos ocurrieron cuando el joven llegó a la residencia bajo los efectos del alcohol.
En ese estado, comenzó a exigirle dinero a su progenitor con el supuesto propósito de adquirir sustancias ilícitas. Ante la firme negativa de la víctima de ceder ante las demandas, el muchacho reaccionó con una agresividad extrema, desatando un ataque mortal.
La investigación inicial detalla que el padre fue agredido primeramente con un arma blanca de tipo puñal. No satisfecho con esto, el agresor le disparó en reiteradas ocasiones con un arma de fuego hasta asegurarle la muerte, evidenciando una total falta de piedad. El violento episodio dejó consternados a los habitantes de la comunidad, quienes lamentaron la trágica pérdida de un adulto mayor a manos de su propio descendiente, rompiendo los lazos familiares más elementales.
Tras recibir la alerta sobre el crimen, agentes de la Dirección Policial de Investigaciones desplegaron un operativo que permitió la captura inmediata del sospechoso en la zona. El joven fue puesto a disposición de la Fiscalía de El Paraíso, instancia que se encargará de presentar los cargos formales por homicidio y continuar con las indagatorias correspondientes bajo el marco legal.
Entre tanto, los restos mortales de Quintín Villalta fueron trasladados a la morgue capitalina para los procedimientos de ley y posteriormente devueltos a sus familiares. El cuerpo regresó a su comunidad de origen, donde seres queridos y conocidos le darán cristiana sepultura en medio de un ambiente de profundo dolor, indignación colectiva y llamados a la reflexión sobre la violencia intrafamiliar.