
«Cuando miré a la niña ya no tenía la oreja, ya la niña estaba ensangrentada», relató con angustia Claudia Campos, madre de Allison Abigail Murillo, una menor de 11 años que sobrevivió a un brutal ataque perpetrado por un perro de raza pitbull en la colonia Lomas del San Juan.
El incidente ocurrió cuando la niña regresaba de la escuela. Al escuchar los desgarradores gritos de auxilio, la madre salió de inmediato y se encontró con la aterradora escena. «La niña me decía: ‘Mami, el perro me muerde'», recordó Campos, quien detalló que tuvo que enfrentarse al animal golpeándolo con un trapeador para obligarlo a soltar a su hija.

La situación pudo haber terminado en una tragedia mayor, ya que en el lugar se encontraban sus otros dos hijos pequeños. «Si mi pareja no me hubiera escuchado, me mata al niño pequeño, a la otra niña o quizás a mí», expresó la madre sobre los momentos de extrema tensión vividos.
Tras el ataque, Allison fue auxiliada y trasladada de emergencia al Hospital Mario Catarino Rivas, en el que ya ha sido sometida a dos intervenciones quirúrgicas debido a la gravedad de las lesiones. Su madre confirmó que la menor perdió una de sus orejas a causa de las mordeduras y que continúa bajo riguroso seguimiento médico debido a los fuertes dolores que padece durante su proceso de recuperación.
Más allá de las profundas heridas físicas, la menor enfrenta un severo trauma psicológico. «Cuando escucha al perro, la niña me dice: ‘Mami, me va a matar a mis hermanitos, mami. No salga afuera'», lamentó Campos, al evidenciar el miedo constante con el que vive ahora su hija.
Ante este panorama, la familia hace un llamado urgente a la solidaridad ciudadana para recibir apoyo económico que permita cubrir los gastos médicos pendientes, a la vez que exigen que los dueños del animal se hagan responsables. Asimismo, la madre denunció que el canino ya había mostrado conductas agresivas con anterioridad y recalcó que Allison necesitará acompañamiento psicológico profesional para superar el difícil episodio.
«Ahora me pregunta: ‘¿Cómo voy a hacer, mami?’ y yo le digo que Dios nos va a ayudar», concluyó Campos.