
Las Fuerzas Armadas de Honduras se han vestido de luto para rendir el último adiós a uno de sus valientes. En una ceremonia cargada de solemnidad y profundo respeto, se llevaron a cabo las honras fúnebres del Cabo de Policía Militar de Orden Público (PMOP), Álvaro Fabricio Colindres Ártica, quien ofrendó su vida en el cumplimiento del deber.
El fatal incidente ocurrió mientras el cabo Colindres realizaba labores de patrullaje y seguridad en la colonia Villa Unión, en Comayagüela, una de las zonas de mayor complejidad operativa en la capital. Sus compañeros de armas, entre marchas fúnebres y el toque de silencio, destacaron su entrega incondicional a la patria y su valor inquebrantable ante el peligro.

«Su sacrificio no será olvidado», expresaron las autoridades militares durante el tributo, donde se entregó el pabellón nacional a sus familiares como símbolo de una vida dedicada al servicio del pueblo hondureño. La memoria del Cabo Colindres Ártica queda grabada como un ejemplo de honor y lealtad, recordándonos el alto costo que pagan los uniformados por la paz de la nación en este 2026.