
Una profunda consternación embarga a una familia hondureña tras la muerte de Eduardo Eliberto, un joven de 18 años que fue asesinado en circunstancias violentas en el sector «F» de la colonia Los Pinos, en Tegucigalpa.
Según información preliminar, Eduardo se desempeñaba como empleado de una ferretería y había salido a realizar la entrega de materiales de construcción. Durante el recorrido iba acompañado por su hermano menor, un niño de apenas 12 años.
De acuerdo con los reportes, ambos fueron interceptados por individuos armados al ingresar a la zona. Los atacantes los retuvieron y los señalaron de residir en otra colonia con la que presuntamente existe una disputa entre grupos criminales.
Tras varios momentos de angustia, el menor fue liberado y logró sobrevivir al ataque. No obstante, Eduardo permaneció en poder de sus captores, quienes posteriormente le quitaron la vida de manera brutal.
Horas después, las autoridades localizaron el cuerpo del joven, generando dolor e indignación entre familiares, amigos y vecinos que lo recuerdan como un muchacho trabajador que buscaba salir adelante mediante el esfuerzo honrado.