
La División Anti-Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) de la Policía Nacional reveló que aproximadamente el 80 % de las llamadas de extorsión reportadas en el país obedecen a engaños y manipulación de delincuentes comunes que imitan a pandillas, mientras que un 20 % corresponde a un riesgo real operado por estructuras criminales.
El director de la DAET, Jorge Molina, explicó que estos intentos de intimidación se registran frecuentemente en comercios de bulevares como el Suyapa y Morazán en Tegucigalpa, donde los delincuentes no tienen control territorial pero aprovechan el temor colectivo. El funcionario agregó que en el sector del transporte público se refleja un patrón similar, señalando incluso que parte de los casos podrían generarse internamente para obtener beneficios, aunque no detalló la metodología de esa estimación.
Ante cualquier llamada amenazante donde se exijan sumas de dinero a nombre de maras o pandillas, las autoridades instan a la población a interponer la denuncia de inmediato para verificar la veracidad de la amenaza. Como medida preventiva estructural, se promueve la modernización del transporte urbano mediante cobro electrónico y la bancarización para eliminar la circulación de efectivo.
