
Una profunda consternación e indignación prevalece en Honduras tras el asesinato del policía militar Adiel Antonio Hernández Carrillo, miembro del Noveno Batallón de la PMOP, ocurrido en la aldea El Sitio, Comayagua.
El joven uniformado se dirigía a visitar a su esposa, quien recién había dado a luz, cuando fue interceptado por delincuentes que lo despojaron de su motocicleta y pertenencias, para luego dispararle hasta quitarle la vida. La indignación ciudadana aumentó tras circular una imagen de la escena, donde se denunció que los criminales le robaron incluso sus zapatos.
Este viernes, los familiares retiraron el cuerpo de la morgue capitalina luego de realizarse la autopsia médico-legal correspondiente.
El trágico suceso vuelve a encender las alarmas sobre la inseguridad en el país, donde la violencia criminal le arrebata la vida a un promedio de seis personas cada día, según los datos del Observatorio de la Violencia de la UNAH.