
La situación de seguridad para la población infantil y juvenil en el territorio nacional muestra indicadores sumamente preocupantes al cierre de la primera mitad del año civil. Las estadísticas consolidadas por la Red Coordinadora de Instituciones Privadas por las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos revelan que un total de 320 menores de edad y jóvenes perdieron la vida de forma violenta durante el primer semestre de 2026.
Este balance estadístico evidencia un deterioro directo en las garantías de protección para las nuevas generaciones.
Por consiguiente, los datos procesados por la organización civil confirman una tendencia al alza del 15 por ciento en la incidencia de decesos trágicos en comparación con el mismo periodo registrado durante el año 2025. Al desagregar el informe sociodemográfico por género, el monitoreo institucional determinó que la violencia afecta de manera desproporcionada a la población masculina, concentrando el 77 por ciento de las víctimas con 247 casos documentados, mientras que el sector femenino representa el 23 por ciento restante con 73 fallecimientos registrados.