
En una rápida y efectiva operación, la Unidad Nacional Antisecuestros (UNAS) de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) rescató sano y salvo a un joven mecánico en la aldea Cantagallo, Santa Lucía.
Los delincuentes mantuvieron bajo terror psicológico a la víctima y exigían 100 mil lempiras a sus familiares y patrones para su supuesta liberación, una suma que afortunadamente no se pagó gracias a la denuncia oportuna.
El joven fue engañado por falsos clientes que lo citaron en una zona rural para un servicio mecánico. Una vez allí, comenzaron a intimidarlo por teléfono asegurándole que estaba rodeado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y que lo asesinarían si se movía. Mientras el mecánico creía estar vigilado en el bosque, los criminales llamaban en paralelo a su familia para exigir el dinero del rescate.
Las autoridades alertaron que esta modalidad criminal ya suma al menos tres casos similares este año en el país. El patrón consiste en perfilar a empleados de servicios a domicilio, sacarles datos de su vestimenta y transporte, y luego usarlos para simular un secuestro real.
Según las investigaciones en curso, las llamadas y cuentas bancarias provienen de estructuras que operan desde México y Colombia, por lo que la policía urge a la población a denunciar de inmediato y no realizar ningún depósito económico.