
Un hecho criminal de dantesca naturaleza que sacude la sensibilidad pública y evidencia el irrespeto absoluto a la vida humana se registró en El Paraíso, zona oriental del país, luego de confirmarse el asesinato a sangre fría de una respetada anciana de la tercera edad.
El violento suceso se escenificó en los caminos de herradura de la aldea Las Casitas, perteneciente a la jurisdicción de este departamento de El Paraíso.

De acuerdo con las bitácoras policiales de primera respuesta y los desgarradores testimonios de las fuerzas vivas de la comunidad, la ciudadana Concepción Alemán, de 75 años de edad, se desplazaba de forma pacífica a pie con dirección hacia su vivienda domiciliar.
La víctima venía de participar activamente en una jornada litúrgica de oración y celebración de la palabra en la capilla católica local.Un hecho criminal de dantesca naturaleza que sacude la sensibilidad pública y evidencia el irrespeto absoluto a la vida humana se registró en El Paraíso, zona oriental del país, luego de confirmarse el asesinato a sangre fría de una respetada anciana de la tercera edad.
El violento suceso se escenificó en los caminos de herradura de la aldea Las Casitas, perteneciente a la jurisdicción de este departamento de El Paraíso.
De acuerdo con las bitácoras policiales de primera respuesta y los desgarradores testimonios de las fuerzas vivas de la comunidad, la ciudadana Concepción Alemán, de 75 años de edad, se desplazaba de forma pacífica a pie con dirección hacia su vivienda domiciliar.
La víctima venía de participar activamente en una jornada litúrgica de oración y celebración de la palabra en la capilla católica local.
En el trayecto de regreso, la adulta mayor fue interceptada en un tramo solitario por sujetos desconocidos y fuertemente armados, quienes sin mediar palabra abrieron fuego a quemarropa en contra de su humanidad, provocándole heridas de bala que le causaron el deceso de manera casi instantánea, quedando su cuerpo inerte sobre el suelo de tierra.
La diseminación de la trágica noticia ha desatado una ola masiva de repudio, dolor e indignación colectiva entre sus familiares, vecinos y la feligresía de la zona, quienes catalogaron el homicidio como un acto de extrema cobardía y exigieron un castigo drástico para los responsables.
Efectivos preventivos de la Policía Nacional de Honduras se desplazaron hasta la remota aldea Las Casitas para acordonar perimetralmente la escena del crimen con cinta amarilla para salvaguardar los indicios balísticos esparcidos en la calzada.
Por su parte, detectives de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y peritos forenses del Ministerio Público ejecutaron el levantamiento judicial del cadáver para trasladarlo a la morgue con el fin de practicarle la autopsia reglamentaria de ley, abriéndose de forma prioritaria rigurosos expedientes técnicos de investigación de campo para esclarecer el móvil del homicidio e identificar a los autores materiales del atentado.