
La precaria realidad del sistema hospitalario público volvió a quedar al desnudo. Entre tinieblas, apoyados únicamente por el destello de teléfonos celulares y librando una batalla a contrarreloj por la vida de los pacientes, los médicos del Hospital Santa Teresa de Comayagua afrontan una pesadilla quirúrgica que amenaza con tragedias mayores.
A través de un contundente video difundido en sus plataformas digitales, el cirujano Fredy Portillo expuso la crítica parálisis operativa del centro asistencial, provocada por el fallo de las plantas eléctricas de respaldo que dejaron a oscuras salas de parto y quirófanos de alta complejidad.

«Acabamos de culminar una cirugía gracias a la luz de nuestros teléfonos móviles. Es indignante que la planta eléctrica de este hospital no sea capaz de energizar el alumbrado ambiental ni las lámparas quirúrgicas esenciales para intervenir a un ser humano», recriminó con severidad el profesional de la medicina tras salir de una intervención.
Quirófanos inhabilitados, cirugías sofocantes y riesgo mortal en cesáreas
El recorrido grabado por Portillo puso al descubierto una serie de contrastes insólitos e irregularidades operativas que ponen en grave peligro la asepsia y la seguridad de los enfermos:
- Quirófano de emergencias obstétricas a oscuras: El cirujano documentó las condiciones del quirófano número dos —destinado a la atención de cesáreas— donde no funciona el sistema de iluminación, las lámparas de quirófano ni el aire acondicionado. «Si ingresa una paciente para un parto de emergencia en estas condiciones, el desenlace puede ser catastrófico», advirtió.
- Intervenciones bajo calor sofocante: En otra de las salas, el personal médico concretó una compleja cirugía de tiroides sin climatización, trabajando únicamente con el calor sofocante del área y una lámpara quirúrgica de apoyo.
- Paradoja de servicios: Mientras los médicos operaban a ciegas o sin ventilación en ciertas áreas, en el quirófano tres funcionaba el aire acondicionado pero carecía de luz, dejando al descubierto una desorganización absoluta en el flujo eléctrico de emergencia.
- Reiterada desatención de las autoridades: Portillo recordó que esta representa su segunda denuncia pública por las mismas fallas estructurales sin que las autoridades sanitarias o la dirección del centro asistencial hayan tomado cartas en el asunto.
El profesional concluyó su reclamo exigiendo la intervención inmediata de la Secretaría de Salud para solventar una crisis que sitúa la atención médica de Comayagua en los límites de la supervivencia.