
Ante el fracaso de la reciente Jornada Nacional de Vacunación, que no alcanzó la meta del 95% recomendada por organismos internacionales, las autoridades hondureñas impulsan una medida drástica
. El diputado Roberto Cosenza, presidente de la Comisión de Salud del Congreso Nacional, anunció que presentará una moción de ley para que el carnet de vacunación sea de carácter obligatorio, obligando así a los padres de familia a completar los esquemas de sus hijos.
La iniciativa surge en un contexto de profunda preocupación por la negligencia de los padres. La doctora Pamela Aviléz, jefa de la Región Metropolitana de Salud, criticó duramente que, en la actualidad, muchas personas muestran mayor interés y disposición para vacunar a sus mascotas que a sus propios hijos.
Las autoridades confían en que, al retomar el modelo de exigencia del carnet —similar al que se aplicó durante la pandemia de COVID-19 para acceder a servicios y establecimientos—, se logre revertir la tendencia y garantizar la protección sanitaria de la niñez hondureña.