
La designada presidencial, María Antonieta Mejía, arremetió este viernes contra las administraciones pasadas, asegurando que el gobierno anterior «le dejó las puertas abiertas al crimen organizado» y que la actual ola de violencia es consecuencia de esas «malas acciones».
Asimismo, criticó el rol del Ministerio Público por no investigar ni castigar a profundidad estos delitos, al tiempo que exigió a todas las instituciones constitucionales diseñar estrategias urgentes para devolverle la paz y la tranquilidad al pueblo hondureño.
Respecto a la reciente destitución de la cúpula de la DIPAMPCO, la funcionaria explicó que las autoridades se tomaron atribuciones que no les correspondían, arriesgando y cobrando la vida de varios policías en una operación sin autorización ni estrategia.
Ante la debilidad del sistema de justicia, Mejía propuso aplicar la pena de muerte a los criminales que enclutan al país, recordando que, aunque el terrorismo ya fue categorizado en el Congreso Nacional, es imperativo fortalecer los castigos para frenar la impunidad.