
El jefe de la bancada del Partido Liberal, Jorge Cálix, dio un paso clave de cara al debate de la nueva Ley de Energía al solicitar formalmente al presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, que el dictamen no sea aprobado de forma apresurada, sino mediante una socialización abierta, responsable y participativa con todas las fuerzas vivas del país.
Cálix ratificó el compromiso de su bancada para corregir el rumbo financiero de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), reconociendo la urgencia de detener las pérdidas operativas que asfixian el presupuesto del Estado.
Sin embargo, el líder liberal plantó una bandera innegociable: la estatal eléctrica debe mantenerse bajo la propiedad absoluta y el patrimonio exclusivo del pueblo hondureño. Con este movimiento, los liberales buscan marcar una ruta intermedia basada en el diálogo técnico y la sensatez económica, alejándose de las posturas de confrontación callejera.
A pesar de mostrar apertura política para revisar el borrador enviado desde el Poder Ejecutivo, el líder de la bancada liberal dejó en claro cuáles son los límites innegociables de su partido durante las mesas de concertación técnica. A pesar de mostrar apertura política para revisar el borrador enviado desde el Poder Ejecutivo, el líder de la bancada liberal dejó en claro cuáles son los límites innegociables de su partido durante las mesas de concertación técnica.


