
La canciller hondureña, Mireya Agüero, afirmó que la decisión de restablecer relaciones diplomáticas con Taiwán o mantener los vínculos actuales con China se basará estrictamente en el interés nacional (comercial, económico y político) y no en ideologías, promesas de campaña o decisiones nostálgicas.
La jefa de la diplomacia hondureña subrayó de manera contundente que la postura final se definirá en Tegucigalpa de forma soberana, descartando cualquier tipo de influencia o injerencia por parte del gobierno de los Estados Unidos en este proceso de evaluación.
Por otra parte, la ministra confirmó que han sostenido conversaciones con Pekín y desmintió ante las autoridades chinas los rumores sobre supuestos encuentros secretos con delegados de Taipéi.
Agüero detalló que, si bien la revisión de los acuerdos gubernamentales con China está casi completa, todavía falta evaluar el impacto en las alianzas público-privadas y el sector empresarial; asimismo, reconoció el enorme peso económico y político de China a nivel mundial, al tiempo que criticó el aislamiento internacional provocado por la administración anterior tras romper con Taiwán.