
Tras la reciente aprobación de las reformas al subsector energético en el Congreso Nacional, el diputado del Partido Liberal, Alberto Cruz, señaló que el Estado realiza un esfuerzo financiero adicional al asumir un impacto que se suma al histórico agujero fiscal de casi 15,000 millones de lempiras.
No obstante, el parlamentario enfatizó que la solución no solo pasa por absorber costos, sino por cambiar las reglas del mercado energético, fomentar la competitividad de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y asumir una responsabilidad compartida que evite sacrificar otras prioridades esenciales de los hondureños.
Cruz fue enfático al señalar que el rescate del sistema eléctrico y de la estatal no será posible sin un componente estricto de ética en todos los sectores involucrados.
En ese sentido, advirtió que tanto los funcionarios públicos como los políticos, el sector privado vinculado a relaciones mercantiles y los propios consumidores desde los grandes usuarios hasta los pequeños deben erradicar el fraude y el hurto de energía.
Reconoció que, a pesar de un entorno marcado por la desinformación, la difamación y el pánico sembrado por algunos sectores, los legisladores tienen la responsabilidad de tomar decisiones firmes y necesarias, aunque a veces resulten impopulares.
