
Fuerte tensión se vive en el Congreso Nacional luego de que la diputada del Partido Liberal, Alia Kafati, revelara este lunes que diplomáticos de la Embajada de Estados Unidos la han contactado e invitado a su sede para persuadirla de votar a favor de las reformas al subsector eléctrico.
La congresista denunció que el Poder Legislativo enfrenta diversas medidas de presión, que van desde la cancelación de visas estadounidenses a legisladores y la elaboración de listas de sancionados, hasta el bloqueo del uso de la palabra en el hemiciclo a los opositores.
Pese a estas acciones y al temor a sufrir represalias diplomáticas antes de un viaje programado a Washington, Kafati reiteró su rechazo al proyecto e incluso a la propuesta alternativa de su propia bancada, al sostener que la iniciativa abre la puerta a la privatización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Aunque reconoció la urgente necesidad de resolver la crisis financiera de la ENEE y admitió que la propuesta contiene puntos positivos, la parlamentaria desmintió que la falta de aprobación de la ley sea la causa de los cortes de energía en el país.
Kafati detalló que los representantes norteamericanos le manifestaron que la normativa busca proteger inversiones de empresarios de su país y que no representa privatización; sin embargo, enfatizó que su prioridad es resguardar los intereses soberanos de Honduras.
Finalmente, señaló que acordó mantener una postura diplomática para no emitir ataques directos contra el proyecto, pero dejó en firme que su voto en contra responde a sus severas objeciones sobre el impacto energético en la nación.
