
Por Nery Alexis Gaitán
Las reformas al Reglamento del INPREUNAH ha generado un rechazo total entre la comunidad universitaria, ya que se violentan derechos fundamentales adquiridos tras conquistas laborales. Las reformas afectan directamente
beneficios como las pensiones por vejez, invalidez y viudez. Esta lamentable situación se agrava ya que el sindicato denunció que las reformas no fueron consensuadas.
Es obvio que todos los empleados afiliados al Instituto de Previsión Social de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (INPREUNAH) han rechazado contundentemente estas reformas al reglamento general de la institución, por
violentar derechos ya adquiridos, y se consideran un retroceso en cuanto se refiere a conquistas laborales.
Desafortunadamente estas reformas fueron aprobadas por la junta directiva del INPREUNAH a mediados de diciembre del 2025 y entraron en vigencia el pasado 23 de enero, pero no fueron socializadas con los empleados universitarios.
Al hacer un análisis técnico comparativo entre el reglamento anterior y el nuevo texto reformado, se determina que las reformas reducen la pensión por invalidez, por vejez y asimismo el porcentaje de jubilación. Y de forma inhumana aplicaron requisitos más duros para acceder a la pensión por viudez, pues la edad mínima para que la viuda tenga derecho a pensión se eleva de 45 a 50 años.
Respecto a la jubilación, ahora el porcentaje de cálculo por año cotizado se reduce de 2.75% a 2.70%; lo que provoca la disminución del monto mensual de la pensión. Algo completamente injusto.
En cuanto a la pensión por invalidez, que antes equivalía al 70% del salario base mensual, con las reformas se establece una tabla que reduce el beneficio al 40% si se ha trabajado hasta 15 años. Incluso en casos con más de 18 años cotizados, el máximo que podría recibir el cotizante sólo es el 60% de la pensión.
Esto significa una disminución de hasta 30 puntos porcentuales en un beneficio destinado a proteger a quienes pierden su capacidad laboral de manera total y permanente. Por ejemplo, si un docente gana: L. 60,000.00, con el reglamento anterior obtenía el 70% de su salario, que eran L. 42,000.00. Pero, con el reglamento nuevo, solo recibiría un 40%, o sea L. 24,000.00, dejando de percibir L. 18,000.00 mensuales, lo que es injusto e inhumano.
Entonces, jubilarse por invalidez, es como un crimen que se debe castigar al empleado, quitándole un 30% de su salario, dinero que ha obtenido dignamente y al cual tiene derecho. Este es un indigno retroceso en derechos laborales.
Estas reformas al Reglamento también introducen límites máximos de pensión, restricciones en retroactividad de pagos, ajustes en la base salarial contributiva y nuevas condiciones paramétricas sujetas a criterios actuariales internos. Hay
que recordar que toda reforma previsional debe cumplir con necesidad real demostrada, proporcionalidad, transparencia actuarial y protección del núcleo esencial del derecho, lo que no se da con estas reformas. La aportación mensual pasa de un 10 al 19%, casi el doble, cantidad que afecta el presupuesto familiar.
Ante esta dramática situación, todos los afiliados deben “analizar con rigor técnico las reformas; solicitar transparencia en los estudios actuariales; defender el carácter digno y suficiente de las pensiones y garantizar que cualquier ajuste sea equilibrado y no regresivo”.
Entre tanto, la directiva del Sindicato de Trabajadores de la UNAH (SITRAUNAH) mediante un comunicado lamentó y denunció que la junta directiva del INPREUNAH haya modificado y aprobado un reglamento general sin tomar en cuenta la representación sindical, y sin haber socializado estas reformas en tiempo y forma con la comunidad universitaria.
Ante esta terrible situación, que se están violentado derechos laborales, se espera que el SITRAUNAH inicie con el proceso legal para impugnar las reformas que fueron aprobadas a finales del 2025, “al considerar que la falta de participación vulnera los principios de transparencia, legalidad y participación democrática que dicho reglamento consagra” según las autoridades sindicales.
Se hace un llamado urgente a toda la comunidad universitaria a que se tomen medidas para que este reglamento sea modificado en favor de los trabajadores. De momento ya hay pronunciamientos de distintos claustros y facultades,
rechazando estas injustas reformas.
