
La tensión entre la Secretaría de Salud (SESAL) y el gremio médico escaló en las últimas horas, luego de que el Colegio Médico de Honduras (CMH) emitiera un emplazamiento de 72 horas para exigir la cancelación de salarios atrasados a profesionales que laboran en el departamento de La Mosquitia, bajo la amenaza de convocar a asambleas informativas a nivel nacional.
Ante esta advertencia, el viceministro de Salud, Eduardo Midence, salió al paso para aclarar que las plazas principales de los galenos se encuentran debidamente pagadas y atribuyó la controversia a retrasos administrativos específicos en contratos de interinato.

Durante su intervención, Midence explicó que el problema no corresponde a un incumplimiento generalizado de salarios base, sino a trámites pendientes en una segunda plaza bajo la modalidad de interinato, cuyos expedientes arrastran complicaciones burocráticas de años anteriores.
Asimismo, el funcionario lanzó duras críticas contra la junta directiva del CMH, a la que acusó de politizar el conflicto, tergiversar la información al hablar de una falta de pago generalizada y utilizar a los médicos afectados «como carne de cañón» para profundizar la confrontación con la actual administración de la SESAL.
Finalmente, aunque el viceministro aseguró que se mantiene abierta la comunicación con las jefaturas y unidades de Recursos Humanos para destrabar los pagos pendientes una vez concluidos los procedimientos administrativos sin precisar una fecha exacta, advirtió sobre el impacto de las medidas gremiales.
Midence reconoció el derecho a la protesta sindical, pero enfatizó que este tipo de acciones no deben bajo ninguna circunstancia bloquear el derecho humano fundamental de la población a recibir atención en los servicios de salud pública.