
La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) anunció que mantendrá una política de «cero tolerancia» contra el uso irresponsable del agua en la capital, en medio de la crisis de abastecimiento que afecta a miles de hogares.
El gerente de la institución, Gustavo Boquín, informó que las personas sorprendidas desperdiciando el recurso podrán enfrentar multas que oscilan entre 2,500 y 20,000 lempiras, de acuerdo con lo establecido en la normativa municipal.
Como parte de los operativos de supervisión, Boquín detalló que durante el fin de semana cuatro ciudadanos fueron sancionados tras ser detectados realizando acciones que implicaban el desperdicio del agua potable.
El funcionario advirtió que la situación de los embalses y el suministro en Tegucigalpa continúa siendo crítica, por lo que insistió en la necesidad de que la población adopte medidas de ahorro y haga un uso responsable del recurso.

Asimismo, aseguró que la UMAPS continuará intensificando los controles y las inspecciones en distintos sectores de la ciudad para identificar y sancionar a quienes incumplan las disposiciones municipales.