
A partir del próximo 6 de octubre entrará en plena vigencia el nuevo Reglamento Técnico aplicable al cemento comercializado en Honduras, una normativa que establece requisitos obligatorios de registro, certificación, etiquetado, almacenamiento y comercialización del producto.
De acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE), hasta este momento la Dirección General de Protección al Consumidor ha otorgado 15 registros correspondientes a diferentes productos de cemento pertenecientes a tres empresas: Argos Honduras, Cementos del Norte (CENOSA) e Inversiones Cementeras de Centroamérica (Duracem).

Los registros tienen una vigencia de cinco años y permiten que los productos que cumplen con las exigencias establecidas puedan continuar siendo comercializados en el país.
El nuevo reglamento establece que, desde el 6 de octubre, ningún cemento que no cuente con el registro correspondiente podrá ser importado o comercializado legalmente en Honduras, incluso si el producto se encuentra en tránsito. Las autoridades también verificarán aspectos relacionados con su calidad, identificación, fecha de fabricación y condiciones de almacenamiento.
El ministro de Desarrollo Económico, Eddy Ordóñez, ha defendido la aplicación de la normativa y aseguró que la medida no pretende cerrar el mercado a empresas nacionales o extranjeras, sino establecer condiciones técnicas comunes.
Según el funcionario, las tres empresas que actualmente cuentan con productos registrados atienden aproximadamente el 80 % del mercado nacional y tienen capacidad para cubrir la demanda, por lo que descartó un posible desabastecimiento. También aseguró que el precio actual del cemento se mantendrá y que la Dirección General de Protección al Consumidor dará seguimiento a los precios.
La SDE sostiene que el mercado permanece abierto y que nuevas empresas pueden solicitar el registro de sus productos mediante los procedimientos establecidos, siempre que cumplan los mismos requisitos técnicos.
La normativa ha generado cuestionamientos desde algunos sectores. El diputado Carlos Umaña expresó críticas y advirtió sobre posibles efectos en la competencia y los precios, mientras las autoridades sostienen que las nuevas reglas buscan garantizar la calidad del cemento que llega a los consumidores. Con la entrada en vigor del reglamento, las empresas que quieran importar o comercializar cemento en Honduras deberán demostrar que sus productos cumplen con las disposiciones técnicas establecidas.