
La prolongada falta de lluvias mantiene en alerta a las autoridades de Cantarranas, donde alrededor de 4 mil familias podrían enfrentar dificultades para garantizar su alimentación debido a las pérdidas y retrasos en la producción agrícola.
El alcalde municipal, Marco Antonio Guzmán, explicó que buena parte de estas familias depende de la agricultura y de las lluvias para cultivar los alimentos que consumen durante el año. La ausencia de precipitaciones ha impedido que los productores desarrollen con normalidad la siembra de primera, reduciendo las reservas de granos destinadas al consumo de los hogares.
Guzmán consideró favorable la convocatoria realizada por el Congreso Nacional y su junta directiva a las alcaldías ubicadas en zonas afectadas por la crisis de sequía. A su juicio, este acercamiento puede facilitar la búsqueda de alternativas con el respaldo de la cooperación nacional e internacional y de los gobiernos locales.

El edil advirtió que el panorama podría complicarse todavía más si las lluvias no llegan a finales de septiembre, ya que los agricultores también tendrían dificultades para establecer la siembra de postrera.
