
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), a través del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA), ha capacitado a más de 49,000 productores, universidades y representantes de otros sectores para fortalecer la prevención y el control del gusano barrenador, una enfermedad parasitaria que amenaza la salud animal y la producción ganadera del país
Como parte de esta estrategia, las autoridades sanitarias promueven la identificación temprana de heridas, el tratamiento oportuno de los animales afectados y la aplicación de medidas de bioseguridad para evitar la propagación del parásito.

Inspeccionan animales y monitorean fincas
De acuerdo con información divulgada por la SAG-SENASA, se han inspeccionado aproximadamente 950,000 animales y realizado alrededor de 30,000 monitoreos epidemiológicos en fincas y unidades de producción pecuaria.
Asimismo, la institución mantiene acompañamiento técnico en departamentos como Choluteca, El Paraíso, Olancho, Colón y Atlántida, donde se han atendido cerca de 8,000 casos, según el reporte oficial publicado este viernes.
Estas acciones buscan detectar oportunamente nuevos focos de infección, reforzar la vigilancia sanitaria y reducir las pérdidas económicas que la enfermedad puede ocasionar a los productores hondureños.
Una amenaza para animales y seres humanos
El gusano barrenador es causado por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, que deposita sus huevos en heridas abiertas. Aunque afecta principalmente a los animales, también puede infestar a los seres humanos y provocar lesiones graves si no se recibe atención oportuna.
El director de SENASA, Rafael Rodríguez, hizo un llamado a los productores para que revisen periódicamente a sus animales, atiendan las heridas y sigan las recomendaciones veterinarias. También destacó la importancia de la cooperación entre los países centroamericanos para enfrentar esta amenaza sanitaria.
Las autoridades recomiendan notificar inmediatamente a SENASA cuando se detecten heridas con larvas o gusaneras, evitar la movilización de animales afectados y buscar atención médica ante lesiones sospechosas en personas.
Con estas capacitaciones y medidas de vigilancia, Honduras busca contener la propagación del gusano barrenador, proteger la producción pecuaria y reducir los riesgos para la salud pública.