
La exvocera de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), Ana María Calderón, manifestó su preocupación por el estado de la transparencia y la institucionalidad en el país, al considerar que el combate a la corrupción ha perdido fortaleza desde la salida de la misión internacional hace seis años.
Calderón señaló que Honduras continúa enfrentando importantes desafíos para prevenir y sancionar los actos de corrupción, y sostuvo que el desmantelamiento de mecanismos de apoyo internacional ha contribuido al debilitamiento de las capacidades institucionales para investigar este tipo de delitos.
La exfuncionaria recordó que, antes de la llegada de la MACCIH, diversos estudios reflejaban resultados limitados en la persecución penal de casos de corrupción. Según explicó, entre 2008 y 2015 el número de sentencias condenatorias por estos delitos fue reducido, lo que evidenciaba las dificultades que enfrentaban las instituciones de justicia.
Asimismo, destacó que la creación de la misión representó un paso significativo para Honduras, al convertirse en uno de los pocos países de la región en contar con un mecanismo internacional de apoyo para fortalecer la investigación y el combate a la corrupción.