
El ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Molina, confirmó que la institución se encuentra preparada operacionalmente para arrancar con el proyecto de estimulación de lluvias mediante el bombardeo de nubes en la zona del Corredor Seco, una medida orientada a mitigar los efectos perjudiciales del déficit hídrico en el sector agropecuario.
El funcionario detalló que la meta proyectada busca cubrir un área de influencia de entre 1.8 y 2 millones de hectáreas concentradas en los municipios con mayores índices de vulnerabilidad climática. Para la ejecución de las maniobras aéreas, la aeronave especializada ya se encuentra en territorio hondureño y se espera la recepción de los insumos y adaptaciones técnicas complementarias durante los primeros días de la próxima semana para dar inicio a los despegues.

Las operaciones de siembra de nubes contarán con la asistencia técnica directa de la Dirección de Meteorología, liderada por Francisco Argeñal, así como de redes meteorológicas internacionales contratadas para monitorear en tiempo real la densidad y humedad de las masas nubosas. Las autoridades enfatizaron que los vuelos se activarán de forma inmediata únicamente cuando se detecten cúmulos con las condiciones físicas óptimas para la precipitación.
Evaluación tecnológica y alcance en fuentes de agua
El plan gubernamental surge tras un proceso de análisis iniciado a finales de agosto, periodo en el que la SAG evaluó las experiencias e indicadores de éxito de esta biotecnología en otros países de la región.