
Frente a los recientes hechos ocurridos en Roatán, la diputada por el departamento de Gracias a Dios, Erika Urtecho Echeverría, alzó la voz mediante un pronunciamiento público para exigir prudencia, justicia y el cese inmediato de cualquier acto de discriminación contra la comunidad misquita.
La congresista fue enfática al señalar que, si bien toda infracción a la ley debe ser investigada y sancionada conforme al debido proceso, las autoridades deben basarse en el principio de responsabilidad individual, rechazando categóricamente las generalizaciones y narrativas de odio que estigmatizan a un pueblo indígena que históricamente ha aportado al desarrollo social, cultural y económico de Honduras.
Por otra parte, Urtecho manifestó que esta situación vuelve a poner al descubierto las graves carencias estructurales que sufren los habitantes de Gracias a Dios, especialmente en el acceso a servicios básicos y a la documentación oficial, un problema que intentó mitigar en el período legislativo anterior mediante una iniciativa para desplazar brigadas temporales del Registro Nacional de las Personas (RNP).
Al cierre de su comunicado, la legisladora advirtió que la seguridad ciudadana y la dignidad humana deben prevalecer, asegurando que Honduras solo se fortalecerá si combate el delito con justicia real, libre de prejuicios y sin responsabilizar a comunidades enteras por las acciones de unos pocos individuos.
