
Los cortes de electricidad que se han intensificado durante septiembre reflejan, según la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), un problema que ya trasciende las fallas habituales de transmisión y distribución y se relaciona directamente con la insuficiente generación disponible para atender el consumo nacional.
Edgar Aguilar, especialista en energía de la ASJ, señaló que el sistema eléctrico hondureño está entrando en una situación delicada, especialmente durante los períodos en que aumenta el consumo. En esos momentos, la capacidad disponible no logra cubrir completamente las necesidades de determinados sectores.
El impacto es más evidente en varias zonas del norte del país, donde algunas de las plantas que deberían contribuir al suministro permanecen fuera de operación. Aguilar explicó que esta situación ha modificado el origen de los problemas registrados durante buena parte del año.

Hasta hace algunos meses, los apagones estaban relacionados principalmente con limitaciones en las redes de transmisión y distribución. Sin embargo, el escenario observado en septiembre apunta a dificultades adicionales en el parque de generación.
Entre los factores señalados por el especialista figuran los inconvenientes relacionados con las plantas de diésel contratadas bajo arrendamiento. La limitada capacidad financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) también representa un obstáculo para garantizar el suministro necesario.
Para Aguilar, la solución requiere establecer mecanismos de contratación que permitan incorporar nueva capacidad de generación mediante procesos públicos, competitivos y transparentes. Esto permitiría responder al crecimiento de la demanda y reducir la vulnerabilidad del sistema ante la salida de determinadas plantas.
