
El sector bananero hondureño atraviesa una etapa de poco crecimiento y enfrenta dificultades que podrían provocar la salida de algunos productores del mercado, debido principalmente al elevado costo que implica mantener las plantaciones.
Sandra Deras, presidenta de los productores y exportadores de banano, señaló que la actividad todavía no consigue recuperar la superficie cultivada que existía antes de los daños ocasionados por diversos fenómenos naturales.
Según la dirigente, las áreas destinadas al cultivo se han mantenido prácticamente sin variaciones desde la reducción registrada tras los eventos climáticos que afectaron al sector. Esta situación también se refleja en el comportamiento de las exportaciones.

Deras proyectó que Honduras podría finalizar 2026 con ingresos cercanos a los 20 millones de dólares por las ventas de banano al exterior, un resultado que sería prácticamente igual al obtenido durante el año previo.
La falta de rentabilidad y el incremento de los gastos operativos han comenzado a modificar las decisiones de algunos productores. De acuerdo con la representante del sector, hay propietarios que han considerado retirarse de la actividad e incluso vender sus terrenos para destinarlos a otros rubros.
La organización de productores ha buscado alternativas mediante reuniones con autoridades de distintas administraciones. Aunque se han expresado compromisos y voluntad para atender las necesidades del sector, hasta ahora no se ha concretado una respuesta que permita superar los principales obstáculos.
