
El director de la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET), Jorge Daniel Molina, informó que el 80 % de las denuncias por extorsión corresponde a maniobras utilizadas para infundir miedo y presionar a las víctimas para que entreguen dinero.
Estas amenazas suelen realizarse mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto y contactos a través de plataformas digitales.
El funcionario explicó que, aunque no todos los casos están vinculados directamente con estructuras criminales, cada denuncia debe ser investigada para determinar su origen y establecer si existe un riesgo real para la víctima.
Las declaraciones surgieron luego de que la empresa de transporte Lila suspendiera temporalmente sus operaciones por presuntas amenazas de extorsión.
Molina señaló que los equipos de investigación mantienen comunicación con los propietarios de la empresa para recopilar información y esclarecer las circunstancias que llevaron a la paralización del servicio.
Además, reiteró que la denuncia oportuna permite activar los protocolos de investigación y facilita el seguimiento de llamadas, transferencias electrónicas y otros movimientos que pueden ayudar a identificar a los responsables.
La Policía Nacional instó a la población a reportar cualquier intento de extorsión, incluso cuando la amenaza parezca falsa o poco creíble. Las autoridades aseguraron que continuarán con los operativos y las investigaciones para combatir este delito y desarticular a las personas o estructuras que utilizan la intimidación para obtener dinero de manera ilegal.