
Entre 45 y 50 cámaras de videovigilancia fueron retiradas por efectivos de la Policía Militar del Orden Público (PMOP) en distintos barrios y colonias de El Progreso, Yoro, como parte de las operaciones encaminadas a debilitar los mecanismos de vigilancia que presuntamente utilizan estructuras criminales para seguir los movimientos de las fuerzas de seguridad.
La intervención fue ejecutada por las Fuerzas Armadas, según información proporcionada por un agente militar, quien explicó que estos dispositivos habrían sido instalados para observar el desplazamiento de los uniformados y alertar a integrantes de organizaciones delictivas sobre la presencia de patrullas en determinados sectores.
De acuerdo con el representante de la institución, las cámaras constituían una herramienta que permitía a estos grupos mantener bajo observación diferentes puntos de la ciudad y obtener información sobre las acciones de los cuerpos policiales, especialmente durante el desarrollo de operativos de prevención y combate al delito.

“Estas estructuras utilizan estos dispositivos para poder monitorear a los agentes del Estado, los agentes de seguridad, en este caso más que todo a la Policía Militar y Policía Nacional”, expresó el agente.
Buscan reducir la vigilancia criminal
El retiro de los equipos tiene como propósito limitar la capacidad de las organizaciones delictivas para anticipar los movimientos de las autoridades y dificultar que puedan advertir oportunamente sobre el ingreso de efectivos militares y policiales a las comunidades.
Según la explicación brindada por la fuente militar, los sistemas de videovigilancia presuntamente eran utilizados para observar las actividades de los agentes y mantener un control visual sobre sectores considerados de interés para los grupos que operan al margen de la ley.
Ante este escenario, las autoridades buscan eliminar esos puntos de observación para mejorar las condiciones en las que se desarrollan las intervenciones de seguridad y permitir que los uniformados ingresen a las zonas intervenidas con menores posibilidades de ser detectados anticipadamente mediante estos dispositivos.
La operación se concentra en el retiro de las cámaras identificadas durante las acciones de las fuerzas del orden. No obstante, la información disponible no precisa cuántos barrios y colonias fueron intervenidos, durante cuánto tiempo se desarrollaron los trabajos ni si los aparatos fueron decomisados para someterlos a análisis técnicos.

Operaciones para recuperar espacios afectados por la criminalidad
Las acciones forman parte de los esfuerzos de las instituciones de seguridad para dificultar el funcionamiento de las estructuras delictivas y fortalecer la presencia de los cuerpos policiales en comunidades donde se realizan intervenciones contra actividades ilícitas.
El uso de cámaras instaladas en espacios públicos o en puntos estratégicos puede facilitar la observación de movimientos y la transmisión de alertas. En el caso de El Progreso, las autoridades señalan que los dispositivos retirados presuntamente cumplían esa función en beneficio de organizaciones criminales, aunque no se han divulgado detalles técnicos que permitan establecer cómo operaban los sistemas ni quiénes tenían acceso a las imágenes.
La eliminación de estos mecanismos de vigilancia busca reducir las posibilidades de que los grupos delictivos obtengan información anticipada sobre los desplazamientos de los agentes, una situación que, según las autoridades, puede representar una dificultad durante el desarrollo de operativos en sectores bajo intervención.
Sin detalles sobre responsables o posibles capturas
Hasta el momento, la información proporcionada no establece quiénes instalaron las cámaras, si todos los dispositivos estaban vinculados directamente con estructuras criminales o si el retiro de los equipos dejó como resultado personas detenidas.
Tampoco se ha informado si las autoridades iniciaron investigaciones para identificar a los propietarios de los aparatos, determinar su procedencia o establecer si las imágenes almacenadas podrían aportar elementos para futuras diligencias.