
Las precipitaciones registradas en los últimos días han favorecido el incremento de las reservas de agua en los principales embalses del Distrito Central. No obstante, la recuperación todavía no es suficiente para levantar las medidas adoptadas por las autoridades ante la situación de abastecimiento.
El informe más reciente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), correspondiente al jueves 1 de octubre, establece que el embalse Los Laureles presenta un almacenamiento del 41.12 %, mientras que La Concepción registra 27.46 %. De acuerdo con los parámetros utilizados por las autoridades, ambos sistemas continúan dentro del rango considerado de alto riesgo, que comprende niveles entre 25 % y 50 %.
Juan Diego Zelaya, alcalde del Distrito Central, reconoció que el aumento de las reservas es favorable para la ciudad, aunque aclaró que todavía no existen las condiciones necesarias para recuperar completamente la distribución regular del servicio.
Por esa razón, el esquema de racionamiento se mantiene activo mientras se evalúa la evolución de los embalses y se determina cuándo será posible reducir las restricciones. Las autoridades también continúan aplicando medidas complementarias para atender a los sectores afectados.

Entre las acciones se encuentra el suministro de agua a través de camiones cisterna, el aprovechamiento de pozos y la ejecución de proyectos destinados a incorporar nuevas fuentes al sistema de abastecimiento.
La cantidad de agua almacenada será determinante para enfrentar los próximos meses, particularmente ante la posibilidad de que disminuyan las precipitaciones durante la temporada seca. En ese contexto, la municipalidad insiste en la importancia de que los habitantes reduzcan el desperdicio y utilicen el recurso de manera responsable.
Aunque el comportamiento de los embalses muestra una mejoría frente a semanas anteriores, las autoridades consideran prematuro declarar superada la emergencia. La situación continuará bajo monitoreo hasta alcanzar reservas que permitan garantizar un suministro más estable para la población de Tegucigalpa y Comayagüela.
