
La sequía continúa representando un desafío para Honduras y mantiene a millones de personas expuestas a sus efectos. El titular de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), Reinaldo Sánchez, informó que 233 municipios permanecen bajo algún nivel de alerta debido a las condiciones de déficit de lluvias.
De acuerdo con el funcionario, alrededor de 5.6 millones de hondureños se encuentran dentro de las zonas sujetas a vigilancia por la situación climática. De ese total de municipios, 103 permanecen en alerta roja, debido a las condiciones más severas provocadas por el periodo prolongado de escasez de precipitaciones.
Sánchez insistió en que las condiciones actuales no permiten considerar superada la emergencia. La falta de agua ha generado impactos en diferentes actividades productivas y aumenta las preocupaciones relacionadas con la disponibilidad de alimentos para las comunidades más vulnerables.

Ante este panorama, las autoridades mantienen programas de asistencia dirigidos a las poblaciones que han resultado afectadas. Hasta ahora, las acciones de apoyo han alcanzado aproximadamente 40 municipios, mientras se coordinan nuevas intervenciones para ampliar la cobertura.
Copeco trabaja además con organismos de Naciones Unidas y otras instituciones para atender prioritariamente las localidades que permanecen en alerta roja, así como identificar necesidades adicionales en otros municipios afectados por la sequía.
Las autoridades explicaron que el nivel de alerta no es permanente y puede cambiar de acuerdo con el comportamiento de las condiciones climáticas. Para determinar posibles modificaciones se toman en cuenta los parámetros establecidos por el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), que mantiene el seguimiento de la situación.