
Un giro radical en la normativa de tránsito ha entrado en la agenda de discusión política. El Congreso Nacional analiza un proyecto de reforma orientado a conceder licencias de conducir a adolescentes menores de 16 años, bajo un estricto catálogo de condiciones administrativas y restricciones de horario. La meta de la iniciativa es intervenir un fenómeno social arraigado: la enorme cantidad de jóvenes que manejan motocicletas y automotores de forma clandestina en los distintos departamentos del país.
El panorama real: Sacar la conducción juvenil de las sombras: El proyectista Yuri Sabas expuso que la prohibición absoluta ha fracasado en la práctica, convirtiéndose en una norma estéril en los entornos rurales y comerciales de Honduras: Uso por necesidad: Cientos de familias confían el traslado de mercancías o el transporte escolar a menores de edad ante la falta de alternativas colectivas eficientes.
Enfoque de ordenamiento: En lugar de mantener una penalización que no se ejecuta, el plan busca someter a estos conductores primerizos a exámenes oficiales y bases de datos estatales.
Las condiciones del nuevo régimen para menores: La reforma no plantea una libertad total en el uso de las vías públicas; el borrador de ley estipula un marco de uso limitado y condicionado:
Toque de queda vial: Los beneficiarios solo podrán circular en la franja comprendida entre las 6:00 a. m. y las 5:00 p. m.