
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, se pronunció en términos estrictamente personales y humanos respecto a la reciente resolución de la Corte Suprema de Justicia, la cual suspendió la orden de captura contra el expresidente Juan Orlando Hernández y abrió la posibilidad de su regreso a Honduras.
Asfura evitó emitir valoraciones políticas o judiciales sobre el caso Pandora II, centrando su postura en la empatía hacia el exmandatario y su círculo cercano al calificar la separación familiar como una situación dolorosa que puede afectar profundamente a cualquier persona.
Durante su intervención, el líder político reiteró su mensaje de solidaridad y respeto, destacando el fuerte impacto emocional que implica el distanciamiento de los seres queridos bajo estas circunstancias.
En medio de la expectativa generada por el eventual retorno de Hernández desde Estados Unidos, Asfura insistió en que cualquier ciudadano que atraviese por un proceso de división familiar merece comprensión, reafirmando que su posición se enmarca única y exclusivamente en una visión humanitaria.