
Una rigurosa ordenanza municipal que contempla sanciones de entre 1,000 y 50,000 lempiras está siendo preparada por las autoridades de la UMAPS para castigar a los ciudadanos y comercios que arrojen desechos inadecuados al sistema de la capital.
El gerente de la institución, Gustavo Boquín, explicó que la medida incluirá la obligación de instalar trampas de grasa en restaurantes y fábricas, buscando frenar la enorme falta de conciencia ciudadana reportada en sectores como las colonias Kennedy, Miraflores y El Pedregal.
Esta drástica decisión surge tras revelarse que las cuadrillas municipales extrajeron más de cuatro toneladas de desechos sólidos incluyendo grasas, piezas de vehículos y partes de aires acondicionados durante los últimos cuatro meses para resolver 2,700 incidencias críticas.
Al respecto, la jefatura de operaciones resaltó la ardua labor de sus 78 operarios, quienes trabajan diariamente en condiciones extremas dentro de los pozos de inspección para mantener la salubridad y evitar brotes de graves enfermedades en la ciudad.