
Tras el conmocionante fallecimiento de la reconocida chef Sandra Díaz, uno de los médicos generales que le brindó las primeras atenciones rompió el silencio para esclarecer los hechos y defender su reputación ante las especulaciones en plataformas digitales. El profesional de la salud desmintió de forma contundente las versiones periodísticas que lo señalaban como prófugo de la justicia y aclaró que no se realizó ningún procedimiento estético en su consultorio.
Según su testimonio, la chef con quien mantenía una amistad de tres años acudió a la clínica privada debido a un fuerte dolor en el cuello y la espalda; sin embargo, su cuadro clínico se complicó de forma repentina, lo que obligó a su cónyuge y al propio médico a trasladarla de urgencia en un vehículo particular ante la tardanza de los servicios de ambulancia.
El galeno manifestó estar a total disposición de las autoridades y enfatizó que se debe esperar el resultado científico de la autopsia para determinar con exactitud la causa real del deceso. Asimismo, el profesional expresó su profunda indignación por la filtración de videos de seguridad y expedientes clínicos en redes sociales, catalogando estas acciones como una grave falta de ética y un absoluto irrespeto para la memoria de la fallecida y el dolor de su familia.
Con estas declaraciones, la defensa del cuerpo médico busca frenar la ola de señalamientos infundados que surgieron de manera preliminar tras el ingreso en estado crítico de la chef al principal centro asistencial de la capital.