
La preocupación vuelve a crecer alrededor del caso de Angie Peña. Walter Peña, padre de la joven desaparecida en Roatán, denunció que otras personas vinculadas como testigos en la investigación estarían recibiendo amenazas contra sus vidas.
Según relató, estas intimidaciones tendrían como objetivo silenciar a quienes poseen información que podría contribuir al esclarecimiento de la desaparición de su hija. Peña aseguró que, a su juicio, se trataría de una estrategia utilizada por estructuras criminales para evitar que salgan a la luz nuevos detalles.
El padre de Angie también sostuvo que su hija habría sido víctima de trata de personas y afirmó que, de acuerdo con información que maneja la familia, la joven habría permanecido retenida en un hotel antes de que fuera trasladada a otro lugar cuando la atención pública sobre el caso comenzó a disminuir.
La denuncia cobra mayor relevancia luego del asesinato de Dereck McNeil, ocurrido esta semana en Roatán. McNeil figuraba como testigo protegido dentro de las investigaciones relacionadas con la desaparición de Angie Peña, ocurrida hace más de cuatro años.
