
Una desgarradora denuncia ha sacudido a la opinión pública luego de que una adolescente de 17 años, bajo la tutela y protección de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), revelara haber sido víctima de una presunta agresión sexual al interior de la propia institución, señalando directamente a un profesional de la psicología como el presunto responsable.
El dramático testimonio de la menor detalla un contexto de profunda vulnerabilidad: la joven no tiene padres, ha crecido en distintas casas hogar, e incluso pasó por una etapa en situación de calle antes de ser ingresada a la SENAF.

Debido a su frágil situación emocional, recibió acompañamiento psicológico dentro del centro estatal, momento en el cual, según su relato, el psicólogo señalado le habría suministrado una bebida un jugo que le provocó la pérdida total del conocimiento.
La adolescente aseguró que al despertar se encontraba en estado de indefensión y desnuda. Ante la incertidumbre y los malestares, acudió al Hospital Escuela, donde el personal médico le confirmó que presentaba un embarazo de aproximadamente siete semanas. Hasta el momento, la identidad del trabajador implicado no ha sido revelada públicamente.
La víctima denunció con indignación que, tras intentar comunicar lo sucedido a las autoridades competentes dentro de la institución, su testimonio fue minimizado, ya que sostiene que no le creyeron ni se activaron los protocolos de investigación necesarios. Ante este escenario, el caso exige una indagación profunda e independiente por parte de los operadores de justicia para esclarecer los hechos y deducir responsabilidades.
A pesar del trauma vivido y de las difíciles circunstancias que la rodean, la joven afirmó que no contempla la interrupción del embarazo y expresó un profundo sentido de resiliencia y afecto hacia el hijo que espera. «Él no tiene la culpa y lo voy a criar para que me haga compañía y no estar sola en la vida», manifestó con firmeza.