
Alrededor de 60 comunidades de los departamentos de Gracias a Dios y Olancho resultaron afectadas por las inundaciones provocadas por las intensas lluvias de los últimos días, que ocasionaron el desbordamiento de ríos, daños agrícolas y dificultades de comunicación para varias zonas del oriente del país.
En el municipio de Wampusirpi, Gracias a Dios, la situación es una de las más críticas debido al aumento del caudal del río Patuca, que afectó a poblaciones ubicadas en sus riberas.
Autoridades de Copeco informaron que, aunque el nivel del agua comenzó a descender, los daños en viviendas, accesos y cultivos son considerables.
Las pérdidas en la producción agrícola representan una de las principales preocupaciones para las autoridades, debido a que muchas familias dependen de los cultivos para su alimentación e ingresos.
Hasta el momento no se reportan víctimas mortales, pero se advierte sobre el riesgo de una posible crisis alimentaria si no llega asistencia oportuna.
En Olancho, las lluvias también provocaron el desbordamiento del río Pataste, dejando incomunicadas comunidades de Catacamas y afectaciones en cultivos y ganado. Pobladores solicitaron apoyo de las autoridades para habilitar caminos, evaluar daños y brindar ayuda a las familias perjudicadas por la emergencia climática.