
Una humilde madre hondureña vivió una pesadilla en San Pedro Sula tras convertirse en víctima de un asalto violento. La mujer acababa de retirar de una institución bancaria la suma de 80 mil lempiras, dinero enviado con gran sacrificio por su hijo desde Estados Unidos. Los delincuentes no se conformaron con el robo, sino que la golpearon brutalmente antes de huir con el botín.
Entre lágrimas y con el rostro marcado por el dolor físico y emocional, la señora relató que esos fondos eran el ahorro acumulado para cumplir el sueño de su vida.
“Con ese dinerito iba a terminar mi casita”, expresó con el corazón destrozado. El ataque ha provocado una ola de indignación en la comunidad sampedrana, que repudia la cobardía de los asaltantes al ensañarse con una mujer trabajadora que solo buscaba mejorar sus condiciones de vida mediante las remesas de su hijo.