
La protección de uno de los principales tesoros ecológicos de Honduras estará bajo revisión internacional a finales de 2026, cuando especialistas de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) visiten el país para examinar las condiciones de conservación de la Reserva de la Biosfera del Río Plátano.
La llegada de la delegación fue anunciada este jueves por Ángel Prado, subsecretario del Instituto de Conservación Forestal (ICF), quien explicó que los expertos analizarán las medidas implementadas para preservar el área protegida. Aunque la visita está prevista para los últimos meses del año, todavía no se ha establecido una fecha concreta.
El proceso adquiere relevancia debido a los problemas que durante años han puesto en riesgo este patrimonio natural. La expansión de las actividades agrícolas y ganaderas, la apropiación irregular de terrenos y la explotación ilegal de la fauna figuran entre las presiones que afectan la conservación de la reserva.

Una riqueza natural bajo amenaza
El reconocimiento internacional del Río Plátano se remonta a 1982, cuando ingresó en la lista del Patrimonio Mundial. Sin embargo, las dificultades para garantizar su protección motivaron que la Unesco lo incorporara a su registro de sitios en peligro entre 1996 y 2007, y nuevamente en junio de 2011.
En ese momento, el organismo señaló problemas relacionados con la inseguridad, la presencia de narcotraficantes y las limitaciones institucionales para ejercer control efectivo sobre el territorio. Estas condiciones, sumadas a la ocupación ilegal de tierras y a la caza y pesca furtivas, continúan representando desafíos para su preservación.
Las afectaciones también alcanzan sectores de la zona núcleo de la biosfera. Según los datos disponibles, al menos 1.768 hectáreas han sufrido daños asociados con la ocupación de terrenos, la tala de bosques para habilitar pastizales y el desarrollo de actividades ganaderas ilegales, algunas vinculadas con estructuras criminales.