
La Secretaría de Salud de Honduras inició una investigación tras la muerte de tres niñas menores de un año en Atlántida, Choluteca y el Distrito Central, ocurridas en fechas cercanas a la aplicación de vacunas del esquema nacional. Los casos han generado preocupación en la población y una respuesta inmediata de las autoridades sanitarias.
Según reportes preliminares, las menores, dos de seis meses y una de cuatro, presentaron complicaciones horas o días después de recibir las dosis correspondientes. Los hechos han sido clasificados como Eventos Supuestamente Atribuibles a la Vacunación e Inmunización (ESAVI), mientras se determina si existe una relación directa con los biológicos administrados.
Autoridades del Programa Ampliado de Inmunizaciones informaron que, hasta ahora, no hay evidencia que vincule las vacunas con los fallecimientos. Indicaron que los lotes utilizados cumplían con estándares internacionales, no estaban vencidos y mantuvieron la cadena de frío adecuada durante su distribución.
El proceso cuenta con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud, mientras el Ministerio Público y Medicina Forense realizan análisis clínicos y periciales para determinar las causas. Paralelamente, se mantiene vigilancia sobre las vacunas aplicadas y el cumplimiento de los protocolos sanitarios.