
La incidencia del dengue continúa representando una preocupación para las autoridades sanitarias de Honduras. Hasta la semana epidemiológica 36 de 2026, el país acumula 11,848 casos de la enfermedad y cuatro personas han perdido la vida debido a complicaciones asociadas al dengue grave.
Homer Mejía, jefe de la Unidad de Vigilancia de la Secretaría de Salud (Sesal), detalló que los fallecimientos corresponden a pacientes procedentes de distintos departamentos. Uno de los decesos se registró en Olancho, dos en Choluteca y el más reciente corresponde a un paciente de la capital.
La Secretaría de Salud también mantiene bajo vigilancia a pacientes que han requerido atención hospitalaria, con casos distribuidos en centros como el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y el Hospital Escuela. Los afectados pertenecen a diferentes grupos de edad.
Ante el incremento de casos, las autoridades recuerdan a la población la importancia de actuar rápidamente ante los primeros síntomas. Fiebre, dolor de cabeza, molestias detrás de los ojos y dolores musculares son algunas de las señales que pueden estar relacionadas con el dengue y que requieren valoración médica.

Los especialistas advierten que retrasar la atención puede aumentar el riesgo de desarrollar complicaciones graves, entre ellas sangrados y una caída peligrosa de la presión arterial, condiciones que pueden poner en riesgo la vida del paciente.
Como parte de las medidas preventivas, Salud recomienda eliminar cualquier recipiente que pueda acumular agua y convertirse en un criadero del mosquito transmisor. También se insta a mantener limpias las pilas y utilizar BTI, producto empleado para controlar las larvas del zancudo.
Las autoridades reiteran que la prevención dentro de los hogares y la búsqueda oportuna de atención médica ante síntomas compatibles con dengue son fundamentales para reducir las complicaciones y evitar más muertes por la enfermedad.
